Últimos temas
» The Enchanted Forest {Once Upon a Time ROL}
Lun Abr 13, 2015 7:09 pm por Alawen Lannister

» Reservas y Denuncias de físicos
Lun Abr 13, 2015 7:04 pm por Alawen Lannister

» Peticiones de rol
Jue Oct 23, 2014 3:34 pm por Elisabeth Light

» Breanainn Ó Scathach
Dom Oct 19, 2014 1:19 pm por Administrador

» Beyond the sea afiliacion | Afiliacion elite
Sáb Oct 18, 2014 12:09 pm por Afiliado

» Reglas Generales y Manual de Rol
Vie Oct 17, 2014 11:16 pm por Angra

» The Lightbringer
Dom Oct 12, 2014 2:06 pm por Administrador

» Anzus
Vie Ago 22, 2014 11:30 pm por Afiliado

» Arkham City {Afiliación Normal}
Jue Ago 21, 2014 9:47 pm por Afiliado

» Asómese quien pueda
Sáb Jul 26, 2014 6:47 pm por Jack Frost


Pokémon ÁmbarPain Killer




contador de visitas
Contador de visitas


Dandriel Romanth

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dandriel Romanth

Mensaje por Invitado el Mar Sep 20, 2011 1:23 pm

Nombre: Dandriel

Apellido: Romanth

Edad: 20 Años

Sexo: Masculino

Raza: Humano

Clase: Guerrero

Empleo: Soldado

Bando: Rebelde encubierto

Habilidades:

1- Danza de Fuego: Habilidad que consiste en inmolar la hoja de la espada en llamas y, a continuación, realizar una serie de ataques constantes y sincronizados contra el oponente. Es una habilidad simple pero que puede realizar varios movimientos a la vez, siendo a la vez algo ardua de bloquear.

2- Onda de Choque: Haciendo uso nuevamente de su elemento, el humano realiza un corte en el aire al mismo tiempo que cubre su arma con fuego; esto provoca que las llamas de la hoja se extiendan por el aire como ondas de choque dirigidas directamente al enemigo. Puede lanzar muchas ondas consecutivas, pero debido al agotamientoo lo hace solo si es necesario.

3- Hoja Resistente: Al cubrir la espada con fuego, la hoja gana cierta resistencia a los ataques tanto físicos como mágicos, haciendo a Dandriel capaz de bloquear ciertos daños. Aún así, su defensa depende totalmente de la precisión del humano al bloquear.

Debilidades:

1- Elemento Agua: Todas las habilidades del humano consisten en el elemento fuego, por lo que enfrentarse al agua es una terrible desventaja.

2- Combate a Distancia: Dandriel combate todo el tiempo con su espada, haciendose algo vulnerable a los oponentes que atacan de distancias largas.

3- Inmovilidad: El espadachín depende totalmente de sus ágiles movimientos, de lo contrario sería incapaz de alcanzar a su oponente y causarle cualquier clase de daño.

Descripción Física: Dandriel es un joven de 20 años que mide aproximadamente 1,8 metros y tiene una complexión delgada. Tiene el cabello rojo y extremadamente largo, el cual peina llevando su flequillo hacia atrás. Tiene la tez clara, unos ojos verdes y siempre suele ir vestido de negro, haciendo de éste su color favorito. Sus armaduras tampoco son la excepción, consistiendo éstas de un armazón de placas cubierto por un largo y oscuro tabardo.

Imágen:

Descripción Psicológica: Dandriel siempre luce una carismática y agradable sonrisa en su rostro, pero en el fondo es mucho más frío que cualquier cosa. Sabe muy bien que forma parte de Arcadia, pero sabe aún mejor que sus verdaderas raíces son de Ática. Lleva un rencor enorme en su espíritu debido a la muerte de sus padres, y piensa vengarce de todas las formas posibles. Mientras está con alguien puede verse simpático, pero en la soledad y quizás también la furia, reina la seriedad y la frialdad. Verdaderamente es una persona egoista, ambiciosa y muy vengativa.

Gustos: Como a todo humano le gusta la riqueza, el poder y la gloria. Más allá de sus ambiciones, le encanta el color negro y sobre todo los combates con la espada. Es un espadachín de corazón, comenzando desde que aquel viejo ermitaño lo integró al ejercito de Arcadia.

Disgustos: Odia a los arcadianos sobre todas las cosas. Más allá de haber nacido en su nación enemiga, de convivir constantemente con sus oponentes y hacerce pasar por un agradable soldado del ejército contrario, no puede perdonar la muerte de sus padres bajo ninguna condición.

Historia:

Un reino de posibilidades

Año 972 después de la guerra de Camlann, en las insólitas y cercanas tierras de Ática, un hombre de aproximadamente 30 años se encontraba talando los árboles de su terreno, en un amplio y verduzco campo lleno de cosechas y animales de crianza. Lucía un brillante cabello rojo y vestía unas desgastadas prendas blanquecinas, utilizadas regularmente para todo tipo de labores físicas que debiera realizar. Era una tarde como cualquiera, con el ardiente sol de verano iluminando con toda su intensidad desde lo alto del nuboso pero aún azulado cielo. Desde la lejanía, en una pequeña cabaña que él llamaba hogar, su esposa, una bella muchacha de apenas unos años más joven que él, le llamaba a gritos para que acudiera a la propiedad. La incertidumbre del muchacho lo llevó a observar que desde el camino que conducía al pueblo se acercaban andantes dos caballos zainos, vistiendo unas mantas rojizas en sus cuerpos y siendo montados por dos caballeros de brillantes armaduras.

Una vez en la cabaña, los forasteros le otorgaron un pergamino escrito al leñador. En éste se narraba la necesidad del rey por encontrar a todos los aldeanos capaces de blandir una espada para que participen activamente en la guerra en curso. Según lo escrito, viajarían a Arcadia y se enfrentarían cara a cara contra las fuerzas de Lugalbanda De Lagash. Nunca en la historia de Ática el rey requirió de la ayuda “obligatoria” de todos los hombres capaces de combatir, lo cual dio a entender la carencia de recursos con las que contaba el reino y la creciente pérdida de soldados bajo su mando. A la mañana siguiente, el leñador fue obligado a abandonar su cabaña y viajar hacia Arcadia.

En el año 973, frente a las impenetrables murallas de Camelot, capital de Arcadia, un enorme batallón de soldados se encontraba listo para asediar la ciudad. Entre la multitud de guerreros se encontraba aquel leñador que pasó todo un año de su vida capacitándose para ese combate. Sabía muy bien que la guerra sería totalmente diferente a los entrenamientos que experimentaba en el cuartel; ni los muñecos ni los compañeros intentaban apuñalarte con sus filos. Los tambores sonaron y los soldados marcharon con un creciente y feroz grito de guerra. Una impresionante lluvia de flechas incendiarias caía desde las torres y atravesaba por completo los pechos de los aticanos. Ambas fuerzas de guerreros, conformadas por los invasores sobrevivientes y los defensores de su nación, chocaron frente a las puertas de su capital. El fragor de la batalla bañó por completo el terreno. Los conjuros de los hechiceros iluminaban la oscura noche y los doloridos gritos de los guerreros ambientaban un escenario que, para una persona corriente, causaría un estado total de pánico.

Aquel simple leñador había sido testigo de cómo sus compañeros caían poco a poco. Nunca tuvo una experiencia tan frenética como la guerra; una experiencia que lo llevó pronto a la desesperación. En cuanto apuñaló a un enemigo con su espada, pudo sentir cómo el filoso acero se incrustaba en la débil carne, robándole lentamente la vida. Asesinar no era su labor, estaba en el sitio incorrecto, y lo sabía. Soltó su arma, soltó su escudo, lanzó su casco, y comenzó a correr. Ya nada le importaba, solo quería vivir, quería dejar de ver la muerte frente a sus ojos. Pronto se enteraría de que su ejército fue derrotado por completo en aquella batalla, pero en aquel desesperante momento, nada tenía sentido.

Corrió durante días bajo los efectos del miedo y el hambre, hasta que llegó a un solitario y alejado poblado, muy aislado del resto del reino. Ya no quería seguir sufriendo, todo debía terminar. Aún vistiendo su armadura aticana, se arrojó de rodillas en la entrada del pueblo, donde unos monjes lo rodearon y lo observaron detenidamente. No pedía piedad, solo exclamaba entre lágrimas que hicieran lo que debía hacerse. Para su fortuna, había llegado hasta Monaghan, un pueblo entregado totalmente a la voluntad de las cuatro diosas. Se trataba del enemigo, pero no era para nada peligroso. Los monjes le otorgaron la posibilidad de vivir, de redimirse como un aldeano más de Arcadia.

Durante ese mismo año, el redimido leñador se comunicó a través de cartas con su amada esposa, quien aún cuidaba de su hogar en las aledañas tierras de Ática. Cuando aquella bella joven reunió el dinero suficiente al vender la propiedad, se mudó a Monaghan con su amado, quien vivía una vida más pacífica y espiritual junto a los monjes.

Dandriel… de Arcadia

Ya en el año 980, el leñador y su esposa, Ariel y Ledya Romanth respectivamente, sostenían entre sus brazos a su bebé recién nacido, Dandriel. Él era el orgullo y la felicidad de la pareja, aquel que entregaría su voluntad a las cuatro diosas, junto a sus padres. Cuando el muchacho tenía tan solo cinco años, ya recurría con ellos a la majestuosa catedral, donde dedicaban sus rezos a Gea, Enuma, Hiristha y Nereida. Los verdaderos orígenes de Ariel y Ledya siempre se mantuvieron en secreto entre los monjes, ya que el rencor hacia los aticanos podría desembocar en su muerte. Sin embargo, la verdad nunca tarda demasiado en florecer, y es allí cuando malas consecuencias nublan el destino.

En el año 990, un grupo de soldados que se alojó temporalmente en los distanciados territorios de Monaghan oyó rumores sobre dos monjes que pertenecían a Ática. Luego de una ardua investigación, los Romanth fueron descubiertos. Ledya obligó a su niño a escapar antes de ser visto, evitando que sea testigo del horror que sus padres vivirían. Minutos después, luego de alcanzar a sus objetivos, los guerreros no tuvieron clemencia al actuar; sus muertes fueron rápidas, pero llenas de dolor.

Dandriel se alejó desesperadamente del pueblo, no deseaba oír los lamentos, los pesares, la muerte… Corrió tan rápido como pudo hasta alcanzar una vieja cabaña perdida en el inmenso bosque de Arcadia. ¿Dónde estaba? ¿Quién sería el ermitaño que se alejaría de tal forma de la sociedad? Para el pequeño niño de 10 años, eso ya no importaba. Necesitaba un lugar donde refugiarse, una cama donde dormir, una comida caliente que saborear. Sin miedo alguno se acercó hasta la puerta, golpeándola con su pequeño puño. Al abrirse la puerta, un hombre de avanzada edad apareció frente a sus ojos. Ese anciano notó al instante el mal estado del niño, por lo que no dudó ni un segundo en ofrecerle un techo.

Dandriel convivió con el ermitaño durante dos cortos pero útiles meses; más precisamente hasta que el dolor por la pérdida de sus padres desapareció. Con aquel anciano, el pequeño monje aprendió a realizar una gran variedad de labores menores, muy similares a las que su padre realizaba en sus tiempos de campesino. Fue luego de ese tiempo cuando el anciano decidió brindarle un futuro mejor a su humilde y pobre refugiado, quien no hacía más que trabajar por su comida. El ermitaño envió al muchacho a la grandiosa ciudad de Camelot, con el fin de que consiga un empleo sencillo pero a la vez bien pagado. La milicia fue la primera opción y la que sin dudarlo, el ermitaño accedió.

Dandriel parecía desarrollarse bien dentro de su nuevo hogar, el cuartel de la mismísima capital de Arcadia. Ha estado dedicando los años al manejo de la espada, con el fin de convertirse algún día en un poderoso y valiente guerrero… o al menos, eso les contaba al resto de sus compañeros. En su mente aún no se iba el recuerdo de cómo la misma Arcadia llevó a su familia a la perdición. La guerra, la traición, los asesinatos. Dandriel sabía muy bien a quien culpar por la muerte de sus padres, y no perdonaría jamás a los arcadianos.

Objetivo en la vida: Vengarse de Arcadia.

Videojuego: Tales of the Abyss
Personaje: Asch

"Cuidaré la Ortografía"


Última edición por Dandriel Romanth el Miér Sep 21, 2011 9:34 pm, editado 1 vez

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Dandriel Romanth

Mensaje por Ghatta el Miér Sep 21, 2011 4:33 pm

¡Hola! Antes que nada... ¡Bienvenidísimo las tierras de Arcadia!

Tu ficha está prácticamente perfecta, le falta un pequeño detalle al final de ésta que encontrarás en las normas. De paso fírmalas si aún no lo has hecho.

Un saludín ~~


avatar
Ghatta
Daguera
Daguera

Elemento : Fuego
Raza : Humano
Mensajes : 1606

Edad : 21

Heroísmo del Personaje
Valentía Valentía: ••••• (5)
Puntos de Vida Puntos de Vida: 3

Volver arriba Ir abajo

Re: Dandriel Romanth

Mensaje por Invitado el Miér Sep 21, 2011 9:35 pm

Reglas firmadas y frase agregada

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Dandriel Romanth

Mensaje por Gilgamesh el Miér Sep 21, 2011 11:53 pm

Ficha aceptada y cerrada. Bienvenido a las tierras de Arcadia.


Spoiler:
Gran trabajo de Ghatta! ;)

Gran trabajo de Bell ;)


Gracias Ghatta por la firma!

avatar
Gilgamesh
Caballero Aristócrata
Caballero Aristócrata

Elemento : Fuego
Raza : Humano
Mensajes : 1470

Edad : 30
Empleo : -

Heroísmo del Personaje
Valentía Valentía: ••••••• (7)
Puntos de Vida Puntos de Vida: 3

Volver arriba Ir abajo

Re: Dandriel Romanth

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.