Últimos temas
» The Enchanted Forest {Once Upon a Time ROL}
Lun Abr 13, 2015 7:09 pm por Alawen Lannister

» Reservas y Denuncias de físicos
Lun Abr 13, 2015 7:04 pm por Alawen Lannister

» Peticiones de rol
Jue Oct 23, 2014 3:34 pm por Elisabeth Light

» Breanainn Ó Scathach
Dom Oct 19, 2014 1:19 pm por Administrador

» Beyond the sea afiliacion | Afiliacion elite
Sáb Oct 18, 2014 12:09 pm por Afiliado

» Reglas Generales y Manual de Rol
Vie Oct 17, 2014 11:16 pm por Angra

» The Lightbringer
Dom Oct 12, 2014 2:06 pm por Administrador

» Anzus
Vie Ago 22, 2014 11:30 pm por Afiliado

» Arkham City {Afiliación Normal}
Jue Ago 21, 2014 9:47 pm por Afiliado

» Asómese quien pueda
Sáb Jul 26, 2014 6:47 pm por Jack Frost


Pokémon ÁmbarPain Killer




contador de visitas
Contador de visitas


Quien goza de la tortura ha llegado ~

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Miér Jul 27, 2011 4:21 pm

Muchas cosas sucedieron en su corta estadía en este mundo no tan particular como pensaba él y sus hermanos en el inframundo. Sujetos de procedencias desconocidas y con un poder que nunca se hubiera imaginado, una gran fuerza que fue capaz de arrasar una montaña. Magia con la habilidad de modificar el entorno hasta hacerlo incapaz de reconocerlo. Incluso tuvo la necesidad de olvidar su propósito en aquel mundo y modificar un poco sus planes, dejar de lado a quien le dio la oportunidad de que su alma tuviera la libertad tan anhelada. Ahora servía a alguien con el seudónimo de Georgerous, el cual no tardo mucho tiempo para darle una orden: hacerse pasar por un simple mortal de un sujeto con una gran influencia. Su hogar, o mejor dicho su castillo, no estaban tan lejos del sitio donde tuvo lugar el encuentro. Por lo cual a pasos lentos y con mucha paciencia, emprendió la marcha por el sendero cubierto de nieve. Era un día bastante frio, la piel descubierta de sus brazos estaba enrojecida por la temperatura baja; el vapor acompañaba el salir de su respiración. Su nariz y mejilla también presentaban el tono leve carmesí pero no era tanto como el resto de su cuerpo, gracias a la capa y capucha que protegía su cuerpo mortal. No sabría con exactitud cuánto tiempo ha pasado desde que fue un perro faldero, pero a lo lejos el castillo se hacía más nítido. Solo tuvo que terminar de cruzar el gran bosque y la estructura se presentaba enfrente suyo, solo un lago congelado y un puente corredizo lo separa de su nuevo "mentor". Ladeo su rostro sin que su piel o algún rastro de su persona salieran para mantener el elemento sorpresa. Finalmente elevaría su atención hacia las torres que se presentaban a un lado de la única entrada posible a tal fortaleza. Se acercaría con mucha cautela, pero manteniendo cada extensión dentro de las telas.

¡¡Holaaaaa!! ¿Hay alguien aquí? Soy un viajero que ha perdido su rumbo a causa de la constante nieve y del frio de esta época. Necesitaba saber si me podrían dar cobijo hasta el amanecer y luego retomaría mi ruta. ¿¡Holaaaa!?

Sacaría sus manos, notando que estaban cubiertos por un cuero de tonos negros. Los llevo hacia la altura de su boca, a medida que actuaban como un amplificador, para que su voz se escuchara con nitidez en el interior de aquella cosa impenetrable. Se pararía al otro lado del lago, espero con impaciencia porque quería ver si su mentira pudo ser creíble. Su voz sonaba como la de un humano, incluso su fuerza estaba al nivel de uno, solo un leve malestar o señal de oscuridad se presentaba en aquel contenedor, que por las mismas causas, hacía que su poder demoniaco se viera hasta los límites. Solo era cuestión de esperar a ver quién respondía, ver el jefe y el entorno que debería corromper para que la fuerza sobrenatural pudiera llegar a sus manos. Y consigo la venganza tan anhelada.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Jue Jul 28, 2011 4:30 pm

Ese día fue un día mas en el territorio del castillo del lago, practicaron combate cuerpo a cuerpo, recorrieron el territorio para protegerlo en su totalidad como de costumbre y se aseguraron de que todo estuviese en orden, a la tarde optaron por regresar al castillo para así asear el cuerpo, comer algo y charlar un poco, no necesariamente vivían con el trabajo en la cabeza allí, para eso eran un equipo, cuando unos trabajan los otros descansan, razón por la cual los soldados casi nunca estaban agotados, con ese sistema bien coordinados entre ellos rara vez se agotaban, tomar el castillo en desventaja es algo que jamas sucedió desde que Lans Tartare se hizo con el control del mismo.Por la tarde siguieron con el protocolo que tenían de antemano, todo normal, con el paisaje congelado en los alrededores y en el mismo castillo la noche fue cayendo sobre todo el continente de Arcadia, las antorchas comenzaron a hacerse presente y los vigías comenzaban a abrir sus ojos y a afinar sus oídos mas allá de lo normal.

Un forastero se hizo presente esa noche, cubierto su cuerpo con una capa y capucha camino por el puente de madera hasta llegar a la unión del puente del lago y el propio puente elevadizo del castillo que aun no había sido elevado, pero las rejas de hierro estaban bajas para evitar la entrada de cualquier ser no invitado al castillo.El forastero elevo su voz pidiendo un lugar donde pasar la noche, los soldados de detrás de las rejas y arriba de las torres lo mantenían en la mira con sus ballestas y arcos, pero ninguna intención de disparar tenían estos, al menos no sin provocación alguna.

-¡¿Quien vive?!-Pregunto uno de los soldados apostados detrás de las rejas del castillo, el otro se fue a dar aviso al capitán de un recién llegado, esas eran las ordenes, no importa a que hora llegase un forastero había que dar aviso al capitán.Mientras eso sucedía y el capitán era avisado del recién llegado los soldados aguardaban por las palabras del viajero y por el arribo de su capitán.


-A ver, vamos a saber que es lo quiere ese viajero aquí-Dijo el capitán mientras sus hombres lo ponían al tanto de la situación detalladamente.Al poco tiempo el soldado de armadura negra, armado con arma y escudo pero sin su casco sobre la cabeza se hizo presente detrás de las rejas del castillo, bastante alto y sobre saliente por sobre el resto miro al forastero con ojo critico.


-Yo soy Lans Tartare, capitán de las tropas leales a Camelot y lugarteniente del castillo del lago ¿Que busca en esta fortaleza forastero? Identifíquese-Exclamo el soldado con tono autoritario, clásico del capitán Tartare mientras que el resto mantenía en la mira al recién llegado.



Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Jue Jul 28, 2011 8:57 pm

El silencio inundo el lugar a medida que su voz se perdía en forma de eco hacia los alrededores, solo el viento contrarrestaba el silencio espectral que lograba la caída de la nieve junto al frio. Sus pies se movían de forma constante moviendo la capa blanca debajo de esta, la paciencia no era una de sus virtudes por lo cual la espera se le hacía eterna. Cada tanto sus manos se dirigían hacia su boca, para que el vapor ayudara a calentarlas junto con un movimiento rápido de esta, frotándose una a la otra. Sus orbes se elevaron y dejaron ver que era apuntando por distintos ángulos con ballesta, provocando que su ceño se frunciera de odio y aberración hacia aquellas criaturas. Pero debía calmarse, no estaba como el demonio Baal buscando la destrucción sino más bien como un simple humano perdido y en busca de cobijo de aquellas cuatros paredes. Por lo cual mantuvo una respiración constante para intentar calmar su sed de sangre, lo que dio un gran privilegio porque le permitió ver que a lo lejos una gran figura se acercaba. Le fue posible gracias a que su armadura negra diferenciaba mucho del entorno blanco y la entrada de tonalidades marrones, y cercanas, a causa de la madera. Estaba custodiado y unos hombres no paraban de hablar, lo que le daba entender que si no era el jefe de todo aquello era alguien de rango superior. eso pronto lo sabría entender.

Así que tú eres a quien vine a buscar. Muchas gracias, Georgerous. Me has facilitado bastante las cosas al presentarme de forma inmediata al dueño de todo esto. Incluso es Capitán, creo que esto cada vez se vuelve más interesante.-

No contesto de forma inmediata a la pregunta de aquel fornido hombre, sino que se dio el tiempo para divagar en su mente. Las palabras que no podría decirla en voz alta, la expresa en su interior, incluso tuvo que contener la risa porque nunca creyó que todo fuera tan fácil. Carraspeo y ladeo su cabeza, debía volver a la normalidad y a la realidad de aquel mundo. De forma calmada, sumisa y con precaución se acercó hacia el puente, haciendo que rechinara por las botas metálicas y desgastadas que portaba. Allí elevaría sus manos, nuevamente mostrando la parte superior de su cuerpo que no portaba ningún arma de más, aparte de la espada que se mantenía en su cadera por el lado derecho. Pero su rostro y cada facción de este se mantenía en el anonimato aun no era tiempo para mostrar su cara humana a aquel hombre.-

Capitán Tartare yo estaba en la búsqueda de un hogar con una calidez que solo uno familiar pueda dar. Aunque mis exigencias no son altas, me preguntaba si me permitiría pasar la noche en su establo o con la plebe para resguardarme del intenso temporal. Le estaría muy agradecido que alguien como usted, le permitiera pasar a este joven viajero y guerrero, en uno de sus infraestructuras. Prometo no causar problema y me marcharía al amanecer sin falta. Prácticamente no se daría cuenta de mi presencia ~

Nuevamente, con las manos en alto y donde se pudiera ver, las llevo hacia su boca actuando como un megáfono para que su voz se escuchara alto y claro. Quería ser claro y resumir todo en pocas palabras, para que no haya duda de su permanencia. Algo llamativo fue que había olvidado nombrar algo importante, pero para los demás parecería de esa forma. Pero la verdad es que el demonio, a propósito, omitió aquel detalle.-
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Vie Jul 29, 2011 11:55 pm

-Así que eso es lo que te trae esta noche fría al castillo del lago ¿No? Si eres un guerrero al menos podrías ser útil en caso de necesidad, aunque has de saber, que quiero ver tu cara y saber con quien hablo-Respondió de forma tan fría como el hielo aquel soldado de armadura negra quien no mostró ser un hombre muy sensible que digamos, pero si mostró su autoridad sobre el territorio.El soldado esta armado, eso podía saberse por la empuñadura de una espada que sobresalía por detrás de su cabeza, es la única arma visible desde la posición de aquel forastero, todos los ojos estaban puestos ahora en aquel sujeto, o casi todos, algunos ojos expertos se mantenían a la espera de otros, que pudiendo aprovechar la cercanía de ese forastero quisieran entrar al castillo como sombras sigilosas.

-La decisión es tuya forastero, pero de seguro que no quieres dormir afuera, no en una noche a la intemperie, apuesto que no conoces las temperaturas bajo cero que se presentan aquí en este territorio, no fue el mejor lugar para quedar varado y sin un refugio has de saber-Con mucha tranquilidad en su voz y seguridad en su posición el capitán advirtió al hombre sobre lo que tendría que pasar esa noche si se quedaba a pasarla a la intemperie, posiblemente su cuerpo no lo soportara completamente y se enferme sin remedio, el frió del invierno puede matar, los exploradores lo saben mejor que nadie.El viento soplo levemente, un viento frió que secaba los labios para luego partirlos, el vapor que salia de las bocas de los allí presentes es lo único que mostraba que aun estaban vivos y sus cuerpos funcionaban como debían, el acero estaba congelado y la armadura del capitán comenzaba a enfriarse de prisa, no pasaría mucho para que se congelase como tantas otras veces le ha sucedido en la vida, si ese guerrero no le daba una respuesta rápida y satisfactoria simplemente daría la orden de subir el puente y dejaría que ese sujeto se las arreglara como pueda.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Dom Jul 31, 2011 11:45 am

No había que ser muy inteligente para percatarse que la personalidad de aquel humano era más autoritaria que el resto, pero de ninguna manera lo intimidaba. Había mas peligro que un simple mortal con aire de grandeza en este mundo, por lo cual solo seguiría el juego con tal de ingresar y ver todo lo que poseía. Sus orbes se fijaron por algunos momentos en este para que, de forma inmediata, su cabeza comenzara a moverse primero hacia los costados viendo la cantidad de soldado que lo tenían apuntando. Sería muy riesgoso para la misión hacer algo estúpido, porque incluso la nieve no le permitía observar más allá de la puerta. Solo era capaz de ver a Lans porque su armadura contrarrestaba con la nieve blanca.

Tsk! humano insignificante, con solo saber el porqué de mi presencia por estos lares debió bastar. Pero no ~, necesitas observar todo incluso mi rostro. Qué asco, Georgerous cuando vuelva a ver tu humoso y multicolor cuerpo, ya verás.

Su rostro se había perfilado a uno más frio junto con un ceño fruncido, no toleraba que le diera orden alguien de su clase pero debía ser bastante cauteloso para lograr su cometido. Por lo cual, suspiro y cerro sus orbes intentando mantener la calma. Sus manos se extendieron hacia su capucha, corriéndola hacia atrás permitiendo que los cabellos del peliblanco se movieran al compás de la nieve y el viento que azotaba dicho lugar. Mientras sus pies se movían en dirección a la reja pero siempre manteniendo sus extensiones en lo alto donde no pudiera representar algún peligro. Incluso su rostro se tornó un poco más cálido: sus labios algo encorvados entonando una sonrisa leve, sus ojos tomaron la similitud de un zorro ~, entrecerrados pero capaz de observar con lujo de detalles. Ahora que estaba a solo unos par de metros de distancia del General podía ver un poco más claro.

Sepa disculpar tal gesto, su general. Lo que pasa es que no estoy acostumbrado a estar en presencia de alguien tan influyente en un reino, lo que se me hace muy dificil encontrar la manera correcta de expresarme. Ahora puede verme y solo soy un simple humano que debería tomar un poco más de sol. Aunque si lo que necesita saber es mi nombre con gusto se lo daré. Aaron O'Neil, es la persona que solicita un refugio para esta tormenta.

Al principio sus palabras sonaban algo entrecortadas, como si estuviera algo nervioso por estar con alguien de su categoría, para luego disculparse y dar el motivo de tal gesto. De forma inmediata su timbre cambio a uno bromista para "calentar" un poco más las cosas y que el entorno no fuera tan frío con un trato bastante corto y sencillo. Pero eso, al fin y al cabo, solo era una fachada que a partir de ahora debía ser su nueva personalidad y una nueva persona. Algo frustrado y asqueroso por el trato que mantenía con aquel sujeto, pero la calma retomo su persona y prosiguió con el cambio de palabra. Ahora solo se dedicaría a desenvainar la única arma que llevaba consigo, no demostraria ningún demonio particular ni nada por el estilo, no sea que fuera interpretado como algo ofensivo y quisieran acabarlo. Con un movimiento sencillo la dirigió hacia adelante suyo, clavándola en el punto provocando un sonido hueco que se desaparecería en la fría noche. Se alejó unos pasos hacia atrás, manteniendo ambos brazos en alto, la capa ahora se encontraba a espalda suya. Todo su cuerpo podía ser observado, no había nada raro en él. Ropa común, tal vez lo único llamativa fuera sus botas metálicas pero estaban desgastadas por el arduo viaje.

No sé si deba decirlo, pero vengo solo Tartare. No hay ni amigos ni familiares conmigo, desde que inicie este viaje solo me valgo por mi fuerza e inteligencia. Tal vez eso ayude a que piense en una respuesta satisfactoria que pudiera beneficiarme y si aún hay alguna sospecha que puedo llevar un arma escondida conmigo, puedo desnudarme aquí y ahora enfrente de todos. Debajo del frio infernal y el viento que apaga todas las voces.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Dom Jul 31, 2011 10:49 pm

Como si fuera solo una simple estatua el capitán de escuadrón permaneció inmóvil sin generar movimiento alguno, solo el vapor que salia de su boca demostraba que estaba vivo, el frió que estuviera pasando por su cuerpo no afecto en nada al capitán de élite, a comparación de las montañas y los acantilados este tremendo frió no podía compararse, su mes en pleno invierno en las montañas lo preparo de tal manera que ese era el resultado, había transformado a Lans en una armadura viviente.Aquel sujeto que clamaba por su ayuda y hospitalidad se acerco poco a poco a las rejas del castillo del lago, dejando ver ahora su rostro al tirarse la capucha que le cubría hacia atrás, se presento tal cual le había ordenado el capitán, se presento como Aaron O'Neil, quien también se disculpaba por no saber como dirigirse a una persona de su posición, eso para el capitán es lo de menos, solo quería verle el rostro y saber con que y con quien estaba tratando.
Aquel hombre de apariencia joven de caballos blancos desenvaino su espada y la clavo en la madera del puente, el sonido del arma clavándose en la madera se hizo oír fuerte y claro por unos momentos para luego desaparecer.Retrocedió unos pasos hacia atrás elevando sus manos al cielo mostrándose así que no tenia ningún otra arma, mejor así, ahora aquel joven estaba actuando como debía hacerlo si quería la hospitalidad del capitán y su castillo.

Aclaro aquel joven que estaba solo, ademas se ofrecía a desnudarse allí y ahora para así demostrar que no tenia ninguna armas mas, nada mal, el se desnudaría si, pero en un lugar mas cálido y si no tiene nada extraño entonces podrá dormir y comer allí, protegido del crudo frió del invierno.A la señal del capitán dos hombres a cada lado de la reja la elevaron permitiendo así a aquel joven el acceso al castillo del lago.

-Bienvenido joven Aaron al castillo del lago, se desnudara pero en un lugar mas cálido y si no tiene mas nada que pueda ser una amenaza entonces podrá dormir y comer aquí, protegido así de este invierno que hiela los huesos-Dijo el capitán mientras esperaba a que aquel joven se adentrara en el patio interior del castillo.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Lun Ago 01, 2011 2:18 pm

Actuar de manera sigilosa mostrando una personalidad muy ajena a la real, prácticamente siendo un humano más como todos los presentes, o por lo menos poseían una apariencia física de dicha raza. Todo aquello dio su fruto al ver como el General, con un leve movimiento de su cuerpo, indicaba al resto que subieran las rejas permitiendo el ingreso al visitante. Los engranajes se ponían en marcha, el chirrido de esto junto con la "pared" subiendo hicieron que los ojos del muchacho se afilaran por un momento en Lans. Parecía imponer mucho respeto a los demás solo con su presencia en el lugar, podría ser alguien poderoso o que solo se valía de su status social pero cual fuere la respuesta pronto la sabría. A medida que quedaba poco Aaron se puso en marcha, la tela que lo recubría se puso en su posición original: capucha en su cabeza y la capa recubriendo todo el cuerpo. Las botas metálicas hacían que los pasos resonaran a medida que se acercaba a su dichosa arma clavada. No se volvería a separar de ella, como sucedió con la Armadura. Con su derecha apoyada en el mango, tironeo hacia arriba haciendo que algunas astillas volaran en todas direcciones. La movió hacia la derecha e izquierda para sacar cualquier rastro que pudiera perjudicarla, observando su entorno la dirigió hacia su lugar, para que descansara.

La gratitud que tiene de mi persona al permitirme resguardarme de esta tormenta, no se puede expresar con palabras. En cuanto al desnudo, no veo ningún problema si eso hace que finalmente me quedo en este sitio. Pero debe saber que si me ofrecí para tal acción, no me preocupa la nieve o el frio.

A medida que dejaba la salvaje naturaleza con su entorno teñido en blanco, se adentraba más a la morada de aquel soldado. Había que decir que era un lujo comparado con otras casuchas donde se hospedo desde que llego a este mundo. Incluso tenía una gran cantidad de hombre observándolo, más de lo que se hubiera imaginado, por lo cual sería algo estúpido realizar una tontería. Sus manos reposaban dentro de la capucha y su cuerpo tiritaba un poco, como un pretexto al no ingresar con las manos en alto y al cubrir su cuerpo nuevamente. Así que, con el resguardo de la capucha, sus ojos se fijaron en quien le permitió descansar. Presentaba un aire serio, incluso su ceño fruncido daba a entender que era un hombre con pocas palabras y paciencia., aunque su armadura no combinara mucho con su persona. Luego de aquello su cuello comenzó a girar notando cada infraestructura presente, la puerta, las casas de los plebes, los establos todo era por si algo malo llegara a suceder. Incluso un gran edificio se elevaba, no había que ser muy inteligente para darse cuenta que ello pertenecía a Lans. Y ahora ya adentro y "cómodo" solo quedaba esperar.-

Seria todo un honor para mí comer y compartir un momento con la persona que me dio cobijo. Saber algo más de él, incluso de como logro hacerse con esto y alguna que otra aventura que tenga sobre su ser. Claro que no debe sentirse obligado porque si llegara a aceptar seria después de asegurarse que no sea ninguna amenaza, o eso me imagino. Pero si le diera esa alegría a un viajero, como guerreros que somos.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2011 8:40 pm

Con la aprobación por parte del capitán de escuadrón los soldados abrieron las rejas del castillo para el recién llegado, con el sonido de sus botas por delante el recién llegado se acerco de nuevo hasta su arma y la empuño de tal manera que algunas astillas salieran desde la superficie del puente donde esa espada estaba clavada, ahora con la espada libre y en sus manos el joven opto por dejarla descansar en su funda.El joven agradeció nuevamente por la oportunidad que se le había dado así como también dejo claro que no tenia problema en desnudarse en cualquier lugar para deshacerse de cualquier duda sobre su posible hostilidad hacia el castillo y sus moradores.
Los sonidos de engranajes trabajando y hierro elevándose cesaron, las rejas estaban totalmente ahora abiertas para aquel recién llegado quien avanzo hasta el patio interior del castillo donde los ojos de los guardias esperando pacientemente, al entrar finalmente el joven los soldados sin siquiera recibir una orden por parte de su capitán cerraron nuevamente las rejas y acto seguido elevaron el puente, desde ese momento nadie mas entraba ni salia de aquel lugar a menos que sea estrictamente necesario.

Dos hombres mayores que de seguro pasaban ya los 40 años de edad, bien formados se pusieron uno a cada lado de Aaron y comenzaron a palparlo en su totalidad sin miramiento alguno, el capitán Tartare solo observaba en silencio sin emitir palabra ni movimiento alguno, parecía un mural oscuro en medio de la noche, la nieve le estaba cubriendo y el solo estaba allí tieso, respirando y observando eso es todo lo que hacia.

Ademas de la infraestructura que mostraba ser imponente como debía de ser un castillo algo mas que pudo notar Aaron es que los soldados estaban muy bien provistos de equipamiento, no solo de armas y armaduras sino también de abrigo, los pocos soldados que pudo ver allí ninguno mostraba tener menos de 20 años de edad, de hecho los mas jóvenes aparentaban tener la edad del capitán, unos 25 o mas años, sus rostros no mostraban molestia por el frió y cada uno actuaba incluso sin la orden de su capitán, como si cada uno ya supiera de memoria lo que tiene que hacer y cuando debe hacerlo, una excelente disciplina se podía palpar en el lugar con apenas unos minutos de estar allí presente.Ademas de lo ya mencionado algo que tal vez el joven podría notar estando allí en la oscuridad de esa fría noche es que los soldados no parecían compartir muchos rasgos, como si fueran la mayoría de diferentes lugares, daba la impresión por sus rostros, físico y forma de actuar la de ser conscriptos o mercenarios mas que soldados, sino fuera por la tremenda disciplina nadie creería que son soldados de Camelot.

Al terminar de revisar a Aaron en su totalidad le desvolvieron sus ropas para que se vistiera nuevamente, acto seguido miraron al capitán quien se hizo escuchar ahora que el invitado estaba "limpio".

-Buen trabajo soldados, sobre usted joven, tendrá tiempo de escucharme así como yo espero escucharlo a usted, ahora mis hombres se encargaran de su arma, así como mis sirvientes se encargaran de prepararle un lugar para dormir, sigame-Le dijo antes de dar la media vuelta y encaminarse hacia el interior del castillo, por un camino de piedra lo llevo hasta la entrada del extremo derecho del mismo, algunas antorchas iluminaban la entrada, abrió la puerta de piedra y entraron al interior del castillo.

Adentro pudo ver lo que parecía ser el comedor, una gran mesa redonda de madera fue lo mas llamativo, con sillas ciertamente lujosas y bien elaboradas del mismo material, una gran chimenea estaba allí prendida haciendo de aquel lugar una habitación muy acogedora, en especial en esta temporada de invierno, varios cuadros de muchos hombres y señoras se veían allí, al parecer todos ellos de la nobleza por sus pintas, tres puertas mas ademas de la entrada también podían verse, una a la izquierda, otra al frente y la ultima a la derecha, el suelo adonde estaba la mesa estaba a un nivel mas bajo que el resto del suelo de piedra.Al adentrarse mas pudo ver que había un gran sillón al frente de la chimenea, estupendo para pasar una noche de frió y unos muebles adornaban los costados de la habitación y arriba de ellos había copas y floreros vacíos, una araña con varios candelabros colgaban del techo proveyendo de iluminación.

-Adelante, me imagino que desea ver la chimenea de frente-Esas palabras salieron de su boca a la vez que se acercaba el también a la chimenea.No había nadie mas que ellos dos en esa habitación, al parecer estaban solos allí.



Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Jue Ago 04, 2011 2:13 pm

Le habían permitido ingresar a los aposentos de aquel General de armadura negra, incluso la puerta detrás suyo se cerró de forma abrupta ocasionando, por la curiosidad, el peliblanco se diera vuelta. Los soldados nuevamente tomaban una posición más ofensiva en cuanto su presencia, en ningún momento bajó la guardia, a lo mejor porque estaban en presencia de aquel superior que le daba el techo y la comida para subsistir cada día de su corta vida. De forma rápido dos sujetos de edad avanzada, se abalanzaron hacia su persona exigiendo todas sus pertenencias. Este se las entrego sin oponer ninguna resistencia lo que llevo a la siguiente orden: que se desprendiera de cada tela que llevaba encima, inclusos su calzado metálico debía ser controlado, algo exigente si tenía que expresarse. Incluso aquello solo había sido una pequeña broma hacia Lans que, efectivamente lo tomo de enserio, ahora solo estiro sus brazos hacia los costados separando un poco sus piernas. Como los dioses lo trajeron al mundo, bajo aquella temperatura baja y siendo observado, incluso por los animales en el establo, los hombres se dividían el trabajo. Uno controlando las ropas, el otro revisando sus cabellos y cada centímetro evitando que pudiera llevar un arma escondida que pudiera atentar contra el rey del castillo. Los minutos pasaban y con ello, el demonio disfrazado, observaba a todos los presentes intentando que el tiempo pasara más rápido. Allí su atención se fijó en que ninguno era igual que el otro, incluso la mayoría parecía tener la edad de aquel contenedor llamado humano ¿Le interesaba a su persona? Claro que no, pero nunca estaba de más hacer un rastrillaje de su entorno y cada ser que lo componía.

Cuando todo parecía tardar más de lo debido, su ropa fue entregada en brazos a medida que los hombres eran felicitados por quien ordeno aquel accionar. El joven tomo primero sus pantalones para arrojar el resto al suelo, de a poco comenzaba a recuperar el estado en que se encontraba horas atrás. Incluso podía sentir como sus huesos se congelaban por la baja temperatura pero nadie, ningún soldado se acercó hacia él para ofrecerle un abrigo mientras esperaba sus pertenencias. Era tal el desagrado que su rostro se fijó una mirada seria y su ceño se frunció de manera leve. Pero soporto aquello para su fin, un único fin donde la recompensa era un poder mayor que el actual. Una vez terminado levanto su cabeza para ver como Tartare se alejaba de allí, para que sus hombres tomaran su espada y se la llevaran vaya a saber qué lugar. Se apresuró para seguir, no sin antes girar su cabeza observando como su arma y parte de su ser, se alejaba en manos de simples humanos. El hombre que se encontraba metros adelante que Aaron abrió una puerta ocasionando que el oscuro y gris paisaje se tiñera de una luz cálida, lujosos muebles y un hogar bastante regocijante para un viajero que pedía cobijo. Sus manos, ocultas en los guantes de cueros, tocaban las sillas, las mesas, incluso el marco de las pinturas notando que eran tan lujosas como aparentaban. Nunca, en su estadía en aquel mundo, estuvo en los dominios de alguien con jerarquía bastante elevada por lo cual todo era nuevo para él.


Muchísimas gracias, por la estadía y la oferta de compartir una cálida fogata con quien se encarga de administrar el lugar que me acobija.

Agradeció con un movimiento de su cabeza, para girar su cuello y notar que solo estaban su presencia demoniaca junto con la del humano. Se acercó con pasos lentos pero no dejaban de notar las cosas que cubrían dicho salón, a medida que se acercaba podía sentir la calidez de la fogata y como aquel cuerpo estaba contento por aquel gesto. Sus manos fueron lo primero en calentarse, estiradas prácticamente encima del fuego se acercaban hacia su mejilla para sentir el calor retomar su cuerpo y consigo el color de aquella piel pálida. Ahora sus orbes giraron hacia la derecha, justo en donde estaba el dueño de todo ello. Su cuello incluso su rostro estaba fijo en la fogata pero pudo notar con lujo de detalle las complexiones que componían aquel humano. Cabellera larga, armadura imponente, cuerpo trabajado, un aire intimidante todo lo que un Alto cargo necesitaba.

Sus hombres parecen respetarlo mucho, General Tartare. No es como en otro sitio donde uno ve que cada uno hace lo que se le plazca. Aquí se ve cierta autoritaria en cada uno, incluso con solo observarlo ... Pareciera que le da una orden por vía telepática.

Al principio el silencio se apodero del lugar porque el soldado no sabía muy bien que decir con alguien de su categoría. Por lo cual al comienzo solo logro articular vagas palabras sin sentido algunos. Para luego retomar la cordura y decir con mucha calma la pequeña observación que logro hacer en su corta estadía. Incluso se atrevió a realizar una pequeña broma con todo lo ocurrido.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Jue Ago 04, 2011 9:00 pm

De pasar a estar en terreno salvaje y hostil ese joven hombre ahora paso a estar entre medio de lujos y la calidez de un buen hogar, dejo atrás las ballestas que le apuntaron y los hombres que le miraron con desconfianza, ahora estaba en la propia fortaleza de ese territorio, la única en terreno salvaje, los castillos suelen estar en las grandes ciudades pero aquí, en este territorio fronterizo aun se alzaba este castillo, castillo que alguna vez fue el hogar de nobles rebeldes a la corona.Tanto el capitán como el recién llegado se colocaron frente a la chimenea, calentaron sus cuerpos a gusto mientras Aaron decía algunas palabras, las primeras fueron de agradecimiento, nada mal, las otras fueron una observación bastante precisa sobre la actitud de los guerreros de ese castillo, satisfecho se dejo ver el capitán, el que reconozcan el esfuerzo de todos ellos es siempre bienvenido, pero que un recién llegado lo notara hablaba bien de Aaron, demostró tener mucha percepción eso es interesante e incluso podía ser útil.

-Interesante conclusión la suya joven, solo le tomo unos pocos minutos para notarlo, eso habla bien de su juicio, pero nada mas alejado de la realidad eso de la telepatía, liderazgo mio y predisposición de los soldados, eso es lo que ha hecho posible tal grado de orden en este lugar.No lo logramos por obra de magia, trabajo duro, eso nos ha dado la recompensa, le aseguro que ni los soldado de la capital tienen las habilidades que poseen estos soldados-Con orgullo el capitán hablo de sus hombres y de su fortaleza.Fue hasta la mesa y sirvió dos copas de wisky, con eso se calentarían en verdad.Se acerco hasta Aaron y le ofreció una copa servida hasta la mitad, una medida doble podría decirse.

-Aquí tienes, esto te calentara por dentro, me gustaría escucharte, quiero saber de donde vienes y exactamente a que te dedicas, si tienes una espada me imagino que sabes usarla-Con tranquilidad pero con algo de fuerza le pidió que le contara sobre el, vaya a saber que podría llegar a enterarse esa noche, los buenos reclutas están en todos lados, el siempre lo creyó así, solo es cuestión de saberlos encontrar y de ofrecerles aquello que necesitan.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Lun Ago 08, 2011 2:34 pm

Las llamas de la fogata revoloteaban buscando el oxígeno para alimentarse, quemando las leñas y escuchando como esta se quebraba permitiendo que una leve ceniza se elevara perdiéndose en las alturas. Aun, con su cuerpo dirigido hacia la calidez de la chimenea, se percató que sus palabras llegaron con sumo agrado hacia los oídos de su interlocutor porque sus ojos estaban en dirección hacia este. Una imperceptible felicidad inundo su interior pensando que las cosas marchaban como debían ser, hasta el momento nadie sospechaba nada e incluso parecían ir mejor de lo esperado. Incluso le dio un pequeño resumen de las cosas que tuvo que hacer para obtener tal disciplinas, seguramente aprendería mucho en su estadía en el Castillo si su presencia pudiera ser beneficiosa para aquel ser. El orgullo expresado por los aires de su boca concluyeron con un caminar hacia la mesa, sus piernas se movieron en dirección hacia dicho lugar. Luego le siguieron su cadera y su cabeza, para ver como las manos de aquel sujeto agarraban con delicadeza una botella junto con unas copas. Cualquier hubiera dicho que su fuerza bruta haría romper los cristales en cuestión, pero de alguna manera, llego a controlar su fuerza para vertí el contenido en dos pares. Aaron solo arqueo una ceja ante tal imagen porque se imaginó a un gigante infernal intentando hacer aquella labor destruyendo todo a su paso pero, Lans supo controlar la monstruosa musculatura que portaba atrayendo la atención del muchacho.

Ahora el pelinegro se acercó nuevamente hacia la chimenea extendiendo su mano hacia el peliblanco. Este solo hizo un ademan con su cabeza a medida que acercaba el líquido hacia su boca, aunque la finalidad era su nariz; aquella solo se dedicó a olfatear y percatarse que era alcohol. Como un buen anfitrión meció la copa sobre su derecha, para hacer que su cabeza girara acompañando el vidrio que se elevaba en su extremidad.-


Antes de contarle algo de mi vida me gustaría que hiciéramos un pequeño brindis, aprovechando la bebida en nuestras manos. Primero, una enorme gratitud a la persona que acobijo a este simple viajero bajo sus aposentos. En segundo lugar, que sus conocimientos para tal disciplinas, llegasen en diferentes formas a los reinos en donde he estado. Tal exigencia habla bien de quien está a mando. Por ultimo una larga vida para ambos y una cálida noche de interesantes anécdotas nos están esperando. ¿No lo cree?

Su habla al principio seria de forma calmada e incluso todo su cuerpo se perfilo un poco hacia el caballero. Esto cambio un poco cuando comenzó a enumerar las condiciones del brindo, sus ojos debajo de la capucha, tomaron tonalidades un poco oscuras ayudado por la iluminación del fuego, aunque todo concluyo cuando extendió su brazo en dirección hacia su copa pero manteniendo una distancia prudente. No sabía cómo llegaría tales palabra a Tartare, por lo que solo avanzo medio camino dejando el resto a su "compañero".
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Lun Ago 08, 2011 10:29 pm

El caballero de negro a pesar de su armadura y tamaño no realizo ningún movimiento tonto e impropio al manipular las copas ni la botella propia, el fino cristal se encontró a salvo en las manos de aquel sujeto, años y años con la armadura puesta ya lo habían acostumbrado a manejarse sin dificultades a la hora de moverse y tomar objetos frágiles con total normalidad, hace años rompía todo lo que le dieran, ya sea porque no podía controlar su fuerza con esa armadura o porque se les resbalaban de las manos pero en este tiempo presente eso ya era algo del pasado.Aquel joven acepto la copa wisky que el le ofreció, de esa manera realmente calentaría su cuerpo por dentro y por fuera, el capitán se preparaba para el tomar cuando el recién llegado le propuso hacer un brindis antes de pasar a contarle algo sobre su vida, le escucho hablar con la copa en la mano sin decir nada, brindar por esas cosas no le hacia gracia pero no es que le importase lo suficiente como para no acceder a su pedido así que le daría el gusto, se acerco a aquel muchacho y extendió su mano hacia el para que las copas chocasen con cuidado, el sonido de los cristales chocando se hizo oír levemente.

-Para serte franco Aaron no me conviene que los otros reinos tengan tan disciplina, el que ellos la posean anula ventaja que tenemos contra los demás, así que ese punto lo niego rotundamente.-Al dejarle claro ese pensamiento olio su copa un momento y luego comenzó a tomar tranquilo, el wisky no es como el vino que se lo puede tomar de una sola vez, el wisky es para tomarlo mas tranquilo y mantener así el cuerpo caliente por bastante tiempo.Al terminar de beber un trago del wisky señalo con su mano una de las sillas que se encontraban en la mesa, el se sentó en otra de las sillas que allí se encontraban, en la que daría al frente de donde le había señalado al joven Aaron.

-Bien Aaron dime ¿Que estabas haciendo para terminar varado en el territorio del bosque? ¿Te dedicas a algo en especial? Pareces ser muy joven para tener muchas responsabilidades aun-Con un cierto tono marcial y opresor el capitán comenzó a hacerle unas preguntas a Aaron, pero así es el tono de voz normal del capitán, rara vez podía cambiarla para hablar con una mas suave y amistosa.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Miér Ago 10, 2011 4:56 pm

]El brindis fue aceptado por el hombre aunque no de buenas caras, parecía que esas cosas no eran cosas que solía hacer. No le extraño en absoluto, no poseía el aire de que le agradasen ese tipos de cosas, pero acepto de buena manera diciendo gran cosa de su persona. El muchacho acerco la copa hacia sus labios y dio un pequeño sorbo al contenido, podía sentir como el calor se apoderaba de su boca, caía por su garganta hasta su estómago. Sus oídos se mantenía fijo en palabras que emitía el pelinegro, logrando que una leve sonrisa figurara en su rostro tapado por la bebida en el vidrio. Podía entender su razonamiento con respecto a lo dicho, aunque a él no le interesaba en absoluto lo que ocurriera al resto de los seres en aquel mundo. Como bien todo era una fachada para pasar desapercibido en un mundo tan extraño como los integrantes que lo componían.-

Entiendo lo que intenta decir su general. Pero sería de gran agrado observar tal respeto en el resto de los soldados que he encontrado en mi recorrido. Realmente haría todo el trabajo sencillo para sus jefes y capataces. Piense como seria todo.-

Respondió en su defensa. Ahora bebió otro pequeño sorbo a la bebida para acompañar a Lans hacia la mesa, donde su lugar seria en una silla enfrente de él. No le molesto en lo más absoluto incluso se atrevió a sacar la capa y capucha para dejarla en el respaldo de la silla. Trono los huesos de su cuello a medida que tomaba asiento, reposando el vaso en la madera con cuatros patas. Se estiro hacia atrás, luego hacia adelante, no estaba acostumbrado al cuerpo mortal y muchos menos mostrar su apariencia de tal forma a un "extraño". Se acomodó un poco los pelos blancos de su frente para apoyar los codos en la mesa. Sus dedos se entrelazaron entre si provocando que allí, su mentón, pudiera descansar. Escucho con detenimientos las preguntas que le hacían, solo pudo cerrar sus ojos intentando visualizar una mentira creíble para ambos. Los volvió abrir de forma inmediata cuando la historia fue creada, en menos de unos minutos.-

Muy bien señor Tartare, tratare de responder todas las preguntas que me hizo. Podemos comenzar con la última, aunque usted me vea con esta figura joven tengo que decirle que ya rondo los 30 años. No me creo tan niño como otros pero tengo responsabilidades que fueron impuestos por el lugar de donde vengo. El cual se encuentra más allá del horizonte que puede ver en el mar. Donde las estrellas parecieran tocar el suelo y donde la luna se despierta para salir en el cielo nocturno, dejando al sol descansar de la noche. Un sitio rodeado de montañas por el norte, este y oeste. Otorgándole una protección natural contra los invasores, aunque no tanto contra los seres que pueden volar. La única entrada yace en el sur y el único medio para ingresar es atreves de un bote. Pero tengo que decirle que, tiene que conocer bastante bien las corrientes porque si no terminara con su barca destruida yendo hacia las profundidades. Como se habrá dado cuenta, nosotros cosechamos nuestro alimento como también lo criamos. El lujo allí seria obtener un gran pez para la cena. Prácticamente un lugar que muchos podrían llamar el paraíso, lejos de las guerras y pestes. Pero debo decir que sin gracias a esta nuestro pueblo no existiría y en las épocas de paz este estará destinada a desaparecer como el resto de las cosas bélicas.-

Primero dio una pequeña introducción de lo que era su hogar, características de su flora y fauna. Las pequeñas cosas que pudiera encontrar uno, incluso si leía entre líneas podría ver que el clima allí era tan tropical y tan agradable para la piel. Por lo cual era la condición tan juvenil que poseía el hombre, con respecto a los demás. Aunque la finalidad de todo ello era una simple fachada, nada de aquello era real pero para que el resto se lo creyeran, primero debería creérselo él. Se dio un minuto para refrescar su garganta, tomar un respiro y dejarle saber que podía preguntar cualquier cosa de lo que dijo. Si tenía alguna duda o quería saber algo más con respecto al lugar antes de proseguir con el resto.-
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Jue Ago 11, 2011 4:00 am

Aaron finalmente opto por aceptar la invitación que le había hecho hace un momento atrás de sentarse junto a el para charlar un poco, aunque en realidad seria un intercambio de información, Lans comenzaría con las preguntas hacia el recién llegado ignorando el tema de la disciplina del ejercito, no cambiaría de opinión sobre ese asunto.Luego de beber el vino el recién llegado paso a relatarle sobre su país de origen, bastante interesante en verdad su relato, parecía de esos países que desconocen lo que es el invierno, aunque aun así eso no respondió a la pregunta que le había hecho el capitán desde un comienzo.

-Bastante interesante tu historia Aaron, ese país resulta interesante, por lo visto no conocen los que es un invierno allí en ese país, supongo que eso lo hace acogedor, aunque nada de ello responde a mi pregunta ¿Como rayos terminaste en el bosque sin un lugar donde caerte muerto? Ademas de la pesca y la agricultura ¿Tienes algún otro conocimiento? Aunque admito que el que sepas de caza y de cosechar me resulta muy interesante, tal vez podrías darme algún consejo sobre esos temas ya que me gustaría cuando llegue la primera cosechar en este territorio ya que tiene todo lo necesario, buena tierra, sol, agua deberia de tener buenos resultados-Si bien el caballero fue directo al asunto cuando no le dejo saber que rayos hacia en el bosque también fue rápido para mostrar su aprecio por esas habilidades para la supervivencia que el joven le dejo saber que poseía, así mismo le dejo saber sobre sus planes de cosechar, de esa manera se hacían auto suficientes en esa fortaleza.Bebió de su copa de vino hasta vaciarla mientras espera por las nuevas palabras de su acompañante de esa noche.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Jue Ago 11, 2011 7:04 pm

Has de creerte tus mentiras primero para que las demás crean que están hablando con un ser ajeno, a lo que realmente eres. Repetía en su cabeza cada segundo que daba la descripción de un lugar que podría existir como no ¿Le importaba ese problema? Por supuesto que no, porque tal lugar podría encontrarse en cualquier parte del mundo sin obviar el detalle que su acceso era tan restringido para las personas que desconocían tan flora y fauna. Inclinado levemente hacia adelante, apoyando su mentón en la plataforma creada por la unión de sus dedos, Aaron, permaneció en silencio expectante a lo que podría llegar a decir el peliblanco con respecto a lo dicho. El cual no se hizo tardar demasiado, con una pregunta que había tratado de evitar poniendo mucho énfasis en cada uno de los detalles de su hogar no existente. Nuevamente debería pensar en algo para salir bien parado de la situación, algo creíble para que el general no sospechara.-

No se preocupe General Tartare, si me da la autorización de quedarme durante todo el invierno hasta esperar a la primavera podre darle algunos consejos para la cosecha y la crianza propia de animales. Esto hará que no dependa tanto de los factores externos e incluso le dará la oportunidad de aprovechar a los soldados que no puedan combatir y tengan que estar en reposo, por equis causa. ¿No lo cree?

La primera parte estaba ya puesta, como para desviar un poco el rumbo de la conversación a medida que algunas palabras se formulaban en su mente para unirlas y crear una excusa por su presencia en dicho lugar. Estiraría su brazo hacia la copa para terminar todo su contenido, realmente aquella bebida le sirvió para que el contenedor de carne y huesos se sintiera más agradable con el ambiente. Observo que también Lans había finalizado el vino, corrió la silla hacia atrás levantándose para dirigirse hacia la botella que yacía en la mesa. La tomaría con mucho cuidado, no quisiera que se rompiera y mucho si se trataba algo de valor. Se inclinaría un poco adelante haciendo un ademan en dirección al pelinegro, si captaba el mensaje entendería que se estaba ofreciendo para rellenar el cristal. En tal caso que la respuesta fuera positiva lo llenaría hasta donde lo hizo el pelinegro con anterioridad, para luego servirse él. En caso de ser un no, solo retomaría su posición hacia la silla llenando hasta la mitad su copa, a medida que la mecía y se quedaba mirando de forma fija hacia el masculino.-

Comprendo que no he contestado a la pregunta que más énfasis había en el listado, pero quería empezar por las más fáciles de responder. O mejor dicho, primero deseaba darle una pequeña introducción con respecto a mi hogar para que comprendiera el resto de la historia. Aunque antes de continuar querría preguntar, si era posible que me contara algo sobre usted. Ya sea como obtuvo este castillo, en donde se crio, cuanto tardo en ascender a dicho puesto. Cualquier cosa que crea conveniente para la situación, porque antes de proseguir me gustaría conocer un poco a la persona que le cuento toda mi vida. ¿No lo cree?

Ya había preparado un tema que le daría algo de tiempo para pensar en el resto de las cosas para comentarle al hombre. No sabía cómo caerían tales palabras al susodicho pero pensando en lo ocurrido y la manera de ser de este, solo cabía la posibilidad que no atender de forma directa a su interrogante, se ofendiera. O pensado en lo peor solo se haría que los soldados lo llevasen hacia el estable esperando que el día amaneciera para retirarse. Cual fuere la respuesta quedaba esperar para saberla.-
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Dom Ago 14, 2011 5:16 am

Con tranquilidad pero con mucha atención el capitán de escuadrón escucho lo que Aaron tenia para decirle, dejo la copa a un lado mientras el relataba el como podía llegar a serle de útil si le dejaba pasar una temporada allí, sus conocimientos sumados a los de Sigfried podían llegar a ser un gran combo toda una mina de oro, no debía desperdiciar esta oportunidad, después de tanto tiempo el poder y bienestar de una cosecha propia se hizo presente al fin.

[color=white]-He analizado cada una de tus palabras Aaron y para mi las ganancias podrían ser enormes mas de las que imaginas, hace demasiado tiempo planeo cosechar aquí y he comenzado los preparativos, con gusto te aceptare aquí en el castillo del Lago si estas dispuesto a trabajar, hay un druida a cargo de la cosecha, podrías trabajar con el para sacar la mayor ganancia posible.Por supuesto que tendrás tu lugar aquí, comida también e incluso una paga en oro si el trabajo sale bien, el que aceptes o no es decisión tuya, no voy a obligarte-Con esas palabras Lans le hizo saber que realmente estaba pensando en obtener muchas mas ganancias de las esperadas al poseer una buena cosecha.Un pedido un tanto raro por parte de Aaron que aquel, deseaba saber como obtuvo el castillo, como se formo como soldado entre otras cosas, la verdad si bien es extraño tampoco necesita negarse a tal petición, después de todo a el no le afecta en nada hablar sobre ello.

-Este castillo lo tome hace casi 6 años atrás en una violenta batalla conocida como "La batalla del castillo del Lago" tal cual su nombre, duro varias semanas la toma, en este lugar no se pueden usar armas de asedio ya que la tierra cede con facilidad y se entierran las maquinarias de esa manera, hay que tomarlo a la antiguar, a base de flecha y espada es la única forma-Con seriedad en su voz comenzó con su relato, llevo su diestra a la copa y luego la acerco hacia Aaron para que le sirviera mas vino, bebió de la copa y volvió a tomar la palabra.

-No se que quieres saber sobre mi, soy el capitán del primer escuadrón de élite de la armada leal bajo el mando directo del comandante y jefe Alexandros Magnos quien responde al rey sol Gilgamsh de Lagash-Sin pausar ni repetir exclamo la que suele ser su carta de presentación.

-Llevo 10 años sirviendo en el ejercito y estuvo casi dos años en el liceo militar antes de entrar a la armada, la mitad de mi vida prácticamente la he vivido en el ejercito-Con orgullo exclamo aquellas palabras.-Espero te satisfagan esas respuestas-Bebió de su copa de vino y guardo silencio, ya le dijo lo que quería ahora le toca a el seguir respondiendo, iba a estar meses allí así que tiene mucho tiempo para escucharlo, empezando desde ahora.


Última edición por Sir Lans Tartare el Vie Ago 19, 2011 10:46 pm, editado 2 veces

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Miér Ago 17, 2011 3:00 pm

Impaciente por saber lo que tendría en mente el general con respecto a sus dichos, el muchacho bebía con cierta incomodidad su copa. Incluso en ningún momento la aparto de sus labios, solo lo hacía girar para que estos humedecieran el extremo y terminara de sentir como el sabor de aquella bebida bajaba por su garganta. Ahora su cuerpo se encontraba estirado hacia atrás, su espalda apoyada contra el regazo de la silla escuchando como el tema de la cosecha había servido en primera instancia para lograr una pequeña estadía en aquel castillo. Aunque el compartir trabajo con otro druida no se le hacía bastante bueno, aquellos seres partidarios por la vida no eran unas de las clases de seres que le agradaran. Incluso puede meter en peligro todo lo trabajado, si llegara a notar algo extraño en su persona. A partir de ese momento debería actuar de manera cautelosa, ningún movimiento extraño e incluso ceder cualquier sed de sangre que pudiera tener hacia dicho ser.

Ahora solo escucharía la segunda parte de aquel monologo por parte de Tartare, donde haría hincapié como obtuvo en primera instancia la fortaleza en donde yacía actualmente. Arqueo una ceja y un rostro de cierta ironía recubría su cara al oír el nombre de la batalla. No esperaba algo tan directo con respecto a un hecho tan importante, lo que provoco que fuera repentino y casi cayera de su silla al oír algo tan sencillo. Luego prosiguieron su rango dentro de la milicia, quien le deba directamente ordenes incluso sus nombres completos, algo que tampoco espero que se lo diera así de fácil. Las cosas iban tomando un curso directo hacia lo planeado, un camino recto hacia la obtención de poder.


En primer lugar debo agradecer por contarme todo lo que pregunte, realmente no creí que tuviera la consideración de responder a todas mis dudas. Eso ha hecho que se haya ganado mi respeto, por ser un hombre que atiende a todos los asuntos sin vacilar. En segundo lugar, con mucho gusto aceptare trabajar para usted a cambio de una paga justa por mis servicios. Incluso, aunque trabaje mejor solo, compartiré mis conocimientos con quien ponga a mi lado.-

Ahora su cuerpo se inclinaría hacia adelante, no sin antes darle un gran sorbo a su copa, dejándola enfrente de ambos. Retomaría su posición original, inclinado levemente hacia delante. Con los codos apoyado en la mesa entrelazando sus dedos para que su mentón reposo allí. Una sonrisa amplia se encargó de dar vida aquel rostro pálido, estaba contento por como las cosas seguían un curso satisfactorio para su persona. Su turno llego, el tiempo había seguido y con ello, contar su razón de estar en Arcadia. Trago saliva y cerro sus ojos visualizando su mentira en su mente, atando los últimos cabos antes de abrir su boca dejando que su voz tiñera el cuarto iluminado por la fogata.

Como he prometido, ahora me toca a mí. Ya le he comentado que mi pueblo es de una cultura que en una época de paz está destinado a perecer entre los escombros y polvo. Esto se debe a que cada uno de sus individuos son historiadores, sujetos que se encargan de nutrirse con relatos de guerra que han tenido lugar en este mundo. Y por ello recorremos cada rincón de los lugares que desconocemos, preguntamos a sus habitantes sus modelos de combate. Todo para formar algo superior al resto, un estilo de combate que unifique a todos, tomando lo mejor de cada uno para formar uno definitivo. Uno poderoso. Pero debo decirle que aun desconozco el fin de todo ello y por ello, he venido a este sitio. Buscando e informandome de cada cosas que veo.

Explico en primera en primera instancia, pensando sus palabras antes que estas salieran de su boca. Aunque era un gran comienzo aún quedaban muchas cosas para explicar, algo que no había necesidad de mentir porque era lo mejor que hacía. Pero para ello primero ocultaría su rostro detrás de sus brazos, elevando un poco sus hombros. Su mirada se fijaría hacia la mesa, intentando mantener la cordura.-

Como bien debe saber, como general. Hay muchas formas de combate y de derrotar a un enemigo. Mi campo se fija en uno donde no hay necesidad de que mi presencia este requerida en el campo de batalla, si no es preciso. Porque yo me encargo de obtener información por medios que la gran mayoría, repugnaría completamente. Se trata de la tortura. En pocas palabras mi fuerte esta en torturar a quien han capturado por cualquier medio que este a mi alcance, con el fin de asegurar una victoria.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Vie Ago 19, 2011 3:32 am

Por lo visto sus palabras dejaron satisfecho a ese joven que se encontraba sentado delante de el bebiendo la copa de vino que el le ofreció al apenas entrar a esta cálida habitación, sus explicaciones como siempre fueron cortas pero contundentes, así debía de ser, como si fuera un orden dada a sus soldados así de corta y efectivas fueron sus palabras para explicarle al joven Aaron sobre lo que desea saber. Espero ahora por las nuevas palabras que el joven peliblanco tendría para decirle, aun le faltaba explicar varias cosas sobre las que el esta interesado, ya respondió a sus preguntas así que ahora el recién llegado a responder a sus preguntas sin chistar.El joven recién llegado tomo la palabra nuevamente justo como el capitán esperaba que lo hiciera, después de todo ese fue el trato que el propio Aaron ofreció al capitán momentos atrás, agradeció el joven recién llegado al capitán por haber contestado a todas las preguntas que el le había hecho minutos atrás ademas le dejo en claro que trabajaría por una paga y que incluso trabajara solo a acompañado, mejor así, ya vería si es mejor hacerlo trabajar solo o acompañado.

-No te preocupes Aaron no necesitas agradecerme al menos no sobre esas palabras, el decirte que ha ocurrido o no no me cambio la vida en lo absoluto, lo que paso paso y no va a cambiar.Espero que puedas trabajar en grupo porque sino tendré que asignarte a trabajar en soledad, aunque si puedes trabajar en grupo o en soledad no importa siempre y cuando puedas cumplir con tu trabajo no tendré ninguna queja-Fuete y claro le dejo saber lo que esperaba de el.

Se inclino el recién llegado hacia adelante con la copa en la mano la cual dejo después de beber vaciá sobre la mesa, apoyo los codos sobre la mesa y se quedo viendo al capitán que lo observaba con tranquilidad apoyando la espalda contra el respaldo de la silla.Las palabras que continuaron a las ya mencionadas por Aaron alertaron de sobremanera al capitán de escuadrón, ese pueblo del que habla ese joven es un potencial peligro para el resto de las naciones cuando decidan usar todos los conocimientos obtenidos a lo largo de los años, debe de detenerse antes de que ese ese conocimiento sea llevado a la practica, si se lo proponen serán una potencia bélica imparable si consiguen los recursos necesarios para llevarlos a cabo.

-Veo en tu pueblo una gran amenaza para el resto del mundo en especial para el territorio de Camelot, han dedicado su historia a aprender de los ejércitos del mundo que pudieron encontrar, sus fortalezas y debilidades los cuales los hace terriblemente peligrosos, si decidieran atacar a otra nación portando los recursos necesarios tendrán una gran posibilidad de vencer-El capitán se puso muy serio a la hora de hablar, debe averiguar sobre ese pueblo y una sepa su ubicación deberá eliminarlos antes de que se les ocurra usar todo el poder que obtuvieron para su propio beneficio.

-Se bien como general que soy que hay varias formas de ganar una batalla, un buen general primero gana la batalla y recién allí combate en ella, en tiempos de guerra la tortura es absolutamente necesaria al igual que en tiempo de extrema necesidad, aquí hay personas que practican la tortura aunque no se especializan en ello.En este momento viene a mi la idea de torturarte para saber donde diablos se encuentra tu pueblo y así eliminarlos antes de que sean un peligro para Camelot y su gente, ahora quiero saber ¿Por que no deberia hacerlo? ¿Que tienes para decir en tu defensa y la de tu pueblo?-Sin vacilar ni dudar un momento el caballero negro le dejo saber que tiene pensado hacer, dejando claro que la duda y la piedad no son justamente sentimientos que aborden su propia persona, con seriedad lo observaba mientras esperaba por la respuesta de Aaron, depende de lo que respondiera podría ese joven pasar de un trabajo seguro a una prisión segura.





Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Dom Ago 21, 2011 11:19 am

La conversación continuaba su curso de manera natural. El peliblanco se ofreció para realizar tareas en el campo a cambio de obtener un salario decente, un techo y algo de comida. Podría beneficiarse un poco gracias a su espada para especializarse en otro campo adicional para obtener un dinero, que al fin y al cabo, no le importaba en absoluto a su verdadera forma. Incluso le interesaba que fuera capaz de socializar con el resto de sus hombres, vaya a saber con qué fin, pero si no podía igual le daría un sitio donde pudiera sentirse cómodo. Las últimas palabras vinieron caída del cielo, algo que en verdad atesoraba era su tranquilidad y no desearía compartirla con un amante de la vida. Parecía que todo estaba yendo tan bien, que en una sola noche se había ganado un puesto bajo el mando de aquel pelinegro. Solo esperaba que todo continuara así aunque sus últimas palabras no cayeron tan bien como esperaba. La historia sobre un pueblo con un gran conocimiento bélico alerto los sentidos del humano, inmediatamente vio como un peligro potencial aquella cultura y por supuesto, a la persona que tenía enfrente. Su rostro cambio por completo, ahora uno más serio y enojado se presentó ante el General. No le cayó para nada bien las palabras que salieron de su boca y no tuvo ningún remordimiento de dejárselo saber. Se sentó de forma natural pero manteniendo una distancia un poco más alejada de Lans, al saber que quería sacarle una información vital a cualquier costo. Ahora no mostraba un aspecto relajado y sin problemas, estaba en alerta a cualquier movimiento brusco que realizara el Jefe de aquel castillo, incluso a las puertas y ventanas, por cualquier soldado que estuviera escuchando, para esperar una orden e ingresar por su persona.-

Como bien dice, nuestro pueblo es un gran peligro para el mundo por tener el mejor conocimiento bélico presente y pasado que pudiera existir. Incluso me atrevo a decir que están creando un nuevo estilo para el futuro, seguramente el definitivo. Donde no tenga ninguna debilidad, como bien dije la finalidad de todo aquello me es ajeno. Pero primero y para hablar sobre mi persona debo decir que no esperaba este trato de forma inmediata. Si desearía atacarlos lo hubiera hecho en la oscuridad de la fría noche que nos acecha. No me hubiera tomado la molestia de solicitar asilo a un sitio que pudo haber sido mío o de mi pueblo de forma inmediata. Incluso quienes osaron tocarme para ver si portaba un arma, la cual ahora no está en mi poder, no comprenden que en aquel momento pudo arrebatarles sus espadas para atacarlos. No estoy subestimando a sus hombres ni nada por el estilo, solo estoy haciendo un resumen de lo que pudo haber pasado si no fuera por mi personalidad.-

Su voz cambio rotundamente a una más fría, acorde a su edad avanzada e incluso la expresión de cada una de sus células dejaba a relucir a alguien que no estaba contento. Tomo un último sorbo de la copa para apoyarla de manera brusca en la mesa, estiro su cuerpo y la silla hacia atrás, para tomar una postura parada. Comenzó a caminar desde la punta de la mesa hacia la chimenea, necesitaba sentir el calor en su exterior. Sentía que si esto continuaba haría algo alocado por lo que intento mantener una distancia más alejada entre los dos. Se mantendría de forma vertical a la chimenea, una parte de su cuerpo calentándose con sus llamas mientras que el resto estaba observando hacia su interlocutor.-

Y para la defensa de mi pueblo debo decir que tengo que tomar como ejemplo el fuego. Las llamas en manos inteligentes pueden crear una cálida fogata en una noche de invierno, sin la necesidad de perjudicar nuestro entorno. Pero en manos de alguien alocado, que solo ve destrucción estas llamas se transforman en un voraz incendio que arrasa todo a su paso. De tal forma es el conocimiento que obtiene mi pueblo, nosotros lo usamos de una manera inteligente, seguramente para defendernos. Y señor Tartare, no querrá torturar a alguien que se especializa en dicha rama, uno conoce los secretos de cada arte que se usa. Incluso como el doctor que se especializa en veneno debe ser inmune a estos, nuestro pueblo nos hace realizar un arduo entrenamiento para soportar dichas torturas. Todo viene de la mente y si pienso de forma rotunda que no quiero decirle la ubicación de mi hogar, no lo hare. Me mantendré cerrado como una tumba hasta que mi alma se aleja de este saco de carne y huesos.-

Ignoraba si alguien más se había tomado el atrevimiento de hablarle de una manera donde la educación no era el punto principal, sino el enojo y la rabia hablaba en cada frase. Si fuera por su persona ya se hubiera ido hacia el cuello de su víctima o trenzado en un combate para tomar el castillo, pero ahora era otra persona. Otro ser más inteligente que el anterior y por lo tanto debía ser poseer una gran cautela, aunque esta estaba siendo opacada con el correr del tiempo.
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Dom Ago 21, 2011 11:43 pm

Espero atentamente por las palabras de aquel sujeto recién llegado, ya le dejo bien en claro cual es su situacion actual ahora que sabe a lo que se dedica el y su pueblo, el poder bélico que pretenden obtener con el paso de la historia es algo que el comprende a la perfección, de hecho allí en el lago son todos excelente guerreros, pocos son soldados realmente del ejercito de Camelot, cuando tomo el castillo luego de que se le entregara pidió el mismo elegir a los hombres y mujeres que servirían allí, algunos son soldados realmente capaces y otros son hombres que directamente sirven bajo su mando como jefe no como capitán.El peliblanco no tiene idea de lo que sus palabras causan en la persona del capitán, pretender tomar el castillo el o su pueblo es algo que no pasara mientras el este con vida y al frente de esta fortaleza, el creer que puede vencer a sus hombres así como así hiere el orgullo que el siente por ellos y su castillo, si tan bueno es deberá demostrarlo pero no contra cualquier soldado, lo hará contra el mismo, ni mas ni menos.

-¿Así que dices que puedes tomar el castillo si lo deseas así como así? ¿Y ademas me dices que no es tu intención subestimar a mis hombres? Espero que seas bueno chico, porque vas a tener que demostrarlo-Respondió el capitán seriamente mientras Aaron se acercaba a la chimenea, el por su parte bebió lo ultimo del vino y se puso de pie, completamente tranquilo sin mostrar otra emoción que no sea su seriedad, ese chico no tiene ni idea de lo que causo en la persona del capitán Tartare.

-Sígueme, sera mejor que lo hagas con tus propios pies y no me obligues a arrastrarte.Ahora que se que no puedes ser torturado debo puedo hacer lo que simplemente suelo hacer en esos casos, matarte.Pero te dejare pelear por tu vida y no solo eso, si vences seras el señor de este castillo y entonces si podrás decir que lo tomaste tu solo con tus propias manos y con suma facilidad-Tomo por la puerta por la que habían ingresado en un principio, a la orden del capitán varios hombres se hicieron presentes, con una seña de su mano trajeron las pertenencias de Aaron y formaron entre todos un circulo, un gran circulo con antorchas para así iluminar todo el lugar.

-Bien joven amo y señor de la guerra he aquí su salvación y gloria o su perdición y vergüenza, ahí tiene sus pertenencias, combatiremos uno contra uno, el que venza vivirá y sera el señor del castillo, soy Lans Tartare y esa es mi palabra, la cual es la ley y el orden por el poder que me concede Gilgamesh de Lagash la cual no ha de ser cuestionada-Los hombres allí presentes dejaron sus armas aunque los que estaban en las torres tenían a los dos en la mira, es un juramente entre guerreros, ni siquiera el capitán Tartare tiene permitido romperlo.

El capitán tomo su escudo y su espada y espero a que Aaron se armara con lo que quisiera, le trajeron toda clase de armas y armaduras para que estén en igualdad de condiciones, ahora se vería quien es el amo y señor del arte de la guerra.La nieve caía lentamente en el territorio pero ninguno de los hombres mostró frió ni nada que no fuera seriedad ni silencio, dos guerreros combatirían por su vida y por el liderazgo del castillo, un ritual sagrado para los hombres del lago esta a punto de llevarse a cabo allí y ahora con ellos como testigos.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Dom Ago 28, 2011 4:12 pm

Expectante al lado de la fogata se encontraba el peliblanco de brazos cruzados, manteniendo una posición vertical en cuanto a lo último que le dedicaba un poco de calor en aquella noche de frio. No esperaba una respuesta tan beneficiosa incluso se atrevía a decir que prácticamente se había ganado un lugar fuera del castillo y si tenía misericordia todo termino cuando la última frase salió de su boca. Allí su interlocutor se mostraría furioso, golpeando la mesa para darle la espalda y dejarle dormir dentro del establo con los animales. Todo ello eran teorías que recorrían en la mente del demonio intentando buscar la mejor que se adaptase a las circunstancia. Las ultimas leñas crujían con el fuego que las rodeaba, los ojos de aquel hombre no se apartaban del pelinegro, incluso se atrevió a mantener silencio a la primera pregunto qué formulo el General. No tenía humor de responderle, había aguantado demasiado como para dejarse pisotear por alguien así. Con un ceño fruncido permaneció en su posición no basilar en ningún momento, esperaba el momento adecuado para actuar o si este nunca llegaba esperar al día siguiente y ver como solucionaba todo. Pero todo ello cambio en un segundo al oír la otra parte que tenía que decir, lo retaba y no solo eso, le daba la oportunidad para demostrar lo que valía y en tal caso luchar por su vida. También le dio un jugoso premio si lo derrotaba como se merecía, todo el castillo pertenecería a su persona, todo y cada uno de sus sirvientes bajo su directo mando. No le desagradaba la idea pero tampoco debía perder la noción de porque estaba allí.

El retador se levantó tomando el camino por el cual habían ingresado. De forma inmediata todo su sequito apareció como arte de magia, estaban bien entrenado por Lans, eso había que reconocerlo. Chasqueo su lengua maldiciendo todo lo que ocurrió, ahora solo estiro los brazos hacia los costados a medida que sus pertenencias eran traídas por unos hombres. Salió hacia el exterior, donde el frio aún se presentaba en un campo de batalla cubierto por una densa nieve. La única iluminación era propiciada por unos hombres con antorchas, el límite era esclarecido por los mismos soldados que lo amenazaron minutos antes de ingresar a la fortaleza. Un duelo como se hacían tiempo atrás, donde la fortaleza de uno hablaba y no las palabras que salían de la boca de uno, donde solo podría tomarse como fanfarroneada. Estaba emocionado aunque esto no se notaba en el rostro neutral de aquella apariencia humana, que mostraba solo molestia por el frio. Giro su cuerpo como su cuello, ninguno de los presentes parecía estar molesto por el clima, algo raro para considerar si todos eran humanos. Tal vez no de la clase que conoció con anterioridad sino una superior a sus ancestros. Arqueo una ceja al ver que le ofrecían su espada de vuelta igual que una gran cantidad de armas para su disposición al combate. Observo con cautela cada objeto metálico, tocándola; sacándolas de su lugar para moverlas y hacer alardes de su conocimientos con dichos objetos.


No me interesa ser Rey de un castillo donde sus hombres solo tengan una total obediencia a su anterior líder. Porque si no hay a quienes gobernar nadie es rey, eso debes saberlo General.

Sus palabras eran llevadas por el viento, tampoco sabría decir si estas llegaban a Tartare debido a que las dijo dándole la espalda para finalizar de elegir y quedarse con un escudo. Retomaría su compostura sin la capa o capucha, ataría la espada a su cintura como siempre, para sacarla y ver las condiciones de ambos. Los dos tenían espadas, claro que cada una de procedencias muy diferentes. Los dos tenían escudos e igual que lo anterior posiblemente el material de Lans sea superior al que llevaba en sus manos. Y por último el retador portaba su armadura negra por lo que quedaba un solo lugar para atacar, su cabeza. Pero si logro llegar a tal puesto debía saber aquello, por lo que quedaba las uniones de la armadura. Debajo de su brazo, la rodilla aquellas terminaciones donde eran más débil para una mayor movilidad. Estaba en una clara desventaja sin contar si algunos de aquellos hombres podría revelarse al ver a su jefe en aprietos, solo tenía una cosa clara para hacer.

Movió su diestra, donde la espada se mantenía en dirección hacia el suelo. La punta hurgo entre la nieve encontrando la tierra clavándose allí, tambaleo por unos segundos quedando finalmente quieta en el sitio. El escudo bajaría, tocando también el suelo blanco para dejarse caer hacia las rodillas de su portador. Ahora era su turno para poner las cosas en claro, antes del combate y tal vez hablar un poquito de mas.-


Un combate con espada y escudo, como infinitas historias que mi pueblo ha recopilado. Solo muerte y el olvido del perdedor se logra con tales actos. Pero creo que al ser General deberías mostrar algo diferente a tus hombres en vez de enfrentarte con algo tan trivial como estos aceros. ¿Cuándo ha sido la última vez que has tenido la oportunidad de demostrar que no te vales de estos objetos para tu mando. Que solo con tu fuerza y tus puños eres capaz de doblegar al oponente más molesto. Dime guerrero ~ ¿Serias capaz de aceptar tal reto?

El filo metálico no estaría tan lejos de su persona, tan solo a unos escasos centímetros. Incluso su derecha estaba en dirección al mango por ver si este podría llegar a ser traicionero con su accionar atacando sin señal alguna. Incluso el escudo estaría preparado para levantarse y darle la protección necesaria para sobrevivir para reencontrarse con su arma. Ahora, con todo lo dicho por su parte, era cuestión de minutos, segundos para ver la decisión del General antes que la nieve cubra la sangre que sería derramada.-
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Dom Sep 04, 2011 8:30 pm

El chico de pelo blanco intento con su filosofía cambiar el parecer del capitán de escuadrón en un primer momento pero luego pidió al propio señor del castillo un combate en mano a mano sin armas, le causo mucha gracia las palabras del joven recién llegado, los hombres se echaron a reír a carcajadas al escucharlo hablar, la seriedad y el silencio sepulcral del lugar de repente fue dejado atrás. El capitán del primer escuadrón de élite dejo su escudo y su arma de lado, incluso su armadura se saco quedando solo con sus ropas en el medio del frió allí rodeado de todos los guardias que están de turno esa noche con las antorchas como única iluminación.Si aquel sujeto cree tener una oportunidad por el solo hecho de que combatirán desarmados estaba totalmente equivocado, el es el campeón de Camelot, ha vencido a los mejores luchadores de la capital en combate cuerpo a cuerpo y sin armas, ahora ha de mostrarle esas habilidades que los hombres de su castillo desconocen de el.

-Te daré lo que quieres chiquillo, puedes quedarte con todas las armas y armaduras que te hemos dado, las vas a necesitar, ¡soy Lans Tartare conquistador y señor del castillo del Lago! no necesito de arma ni armadura alguna, vamos, comienza ahora o te arrepentirás- Exclamo ante todos los presentes en ese lugar, ahora si ese joven no comenzaba el combate sera el quien lo haga y posiblemente sea el comienzo y el final del combate.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Miér Sep 28, 2011 11:19 pm

El frio invierno seguía azolando aquel terreno dentro del castillo. Los hombres involucrados de a poco comenzaban a jugar las cartas que tenían a disposición, el peliblanco atentar a la extrema confianza del general porque jugaba de local. Sus hombres cantaron de forma unánime, a la petición o más bien el reto propuesto por Aaron. Solo atino a girar su cuello con el ceño fruncido, odiaba aquellas risa; burlonas, molestas, solo intentando ningunear al combatiente que no tuvo remordimiento a la hora de expresarse. Les dedico una mirada fulminante a cada uno para mofar en su cara, pateo un poco la nieve de sus pies para detener aquel accionar y dirigir toda su atención al pelinegro. Acepto, como el jefe de toda aquella fortaleza, al juego del demonio. Ahora las cosas se mostraban más interesantes, sus labios se curvaron y dejaron entender una sonrisa. Primero la capa, luego los antebrazos y finalmente las hombreras; siguieron el pecho y la espalda, para finalizar el arma y el escudo que tenía consigo. Todos esos objetos no participarían en la batalla, se mantendrían al margen donde solo los puños hablarían. Ninguna arma oculta, solo músculos recibiendo los copos de nieve. Distintas cicatrices, una musculatura humana digna de un general, todo aquello preparado para combatir y morir.

Pero el retador no se quedaría atrás, actuaria de una manera similar al hombre que tenía enfrente. Sacándose su capa, y toda la ropa que llevaba en la parte superior del cuerpo, dejando solo los guantes de cuero en sus manos. Ahora ambos sujetos estaban en la misma condición, una clara diferencia podía verse en sus cuerpos. Uno por demás trabajado y musculoso mientras que el otro; tenia lo suyo, incluso superior a la media pero no sobresalía en nada particular. Ninguna cicatriz, ninguna mancha en su piel solo pálida como el invierno de arcadia. Inspiro aire por su nariz, contrayendo su pecho y los músculos de su estómago. De forma inmediata largaría aquel aire para proseguir con sus brazos y piernas. Una forma rara de precalentar en un ambiente tan frio.-


No quiero que haya ningún problema si te gano por portar una espada y un escudo, por ello he decidido dejar a lados tales objetos que solo atraerían deshonra si tuviera una victoria sobre el señor de este castillo. Pelear en igual condición frente a tus hombres que, a pesar de mantener un trato cortante, se han burlado de mi persona.

Se preparó para el combate dando leves saltos en su lugar, algunos golpes de puños al aire y una patada para ver si necesitaba quitarse el calzado metálico. Todo parecía en orden, cada cosa en su lugar sin nada raro. Sus ojos se elevaron hacia el cuerpo del hombre, buscando y encontrando el del otro manteniendo un contacto visual. Su pierna derecha se adelantó un poco en comparación a la izquierda, su espalda y sus hombros se vieron agachados de manera suave y tenue. Ambas manos en alto, cerca de la barbilla, predominando adelante la izquierda. No se tomaría el atrevimiento de atacar en un lugar donde no tenía voz de voto, no podía decir como lo verían los arqueros de las torres, los hombres alrededor suyo. Dejaría tal acto a Tartare, solo en él recaería el comienzo de este combate.-

Si no hay mucho más para decir, es hora de que nuestra boca se vea cerrado por la adrenalina y los golpes. Solo nuestro cuerpo hablara a partir de ahora.-
avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 01, 2011 9:12 am

Al final Aaron dejo de lado la única ventaja que tiene contra el capitán de escuadrón, este le permitió portar sus armas y armadura en ese combate pero el joven recién llegado se negó a usarlas para intentar vencerlo en igualdad de condiciones, un acto honorable si hay que admitir, al menos le reconocerá eso de aquí en mas. La nieve cae sobre el cuerpo de ambos luchadores dejando así que sus cuerpos se tiñan de blanco al apilarse la los copos de nieve sobre ellos, Lans espera tranquilo a su rival termine de decir lo suyo hasta que al final como ha exclamado Aaron solo sus cuerpos hablaran desde ahora.

-Muéstrame lo que tienes amo y señor de la guerra-
Exclamo el capitán de escuadrón mientras se lanza en un placaje completo contra Aaron, es un clásico en el capitán Tartare el comenzar con una especia de embestida, no es la persona mas grande del mundo Lans pero tiene una buena estatura, mide 1.90 y un cuerpo muy pero muy trabajado por lo cual le saca provecho a esa condición con ataques como estos, de frente con una pequeña carrera y con su hombro izquierdo listo para chocar contra el cuerpo de Aaron Lans pisa fuerte dejando las huellas de sus pies marcadas en la tierra, el rostro del capitán lo observa desde detrás de su hombro izquierdo. Muchos no entienden como haciendo ataques tan directos y sin mucha imaginación el capitán de escuadrón logra ganar sus encuentros siempre, el estilo de Lans es poco ortodoxo y nada ortodoxo, pero la fuerza y el espíritu que pone en ellos lo hacen un arma mortal, en eso se basa el combate de Lans cuando combate mano a mano, fuerza y espíritu.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Aaron O'Neil el Lun Oct 10, 2011 6:14 pm

Las cosas dieron su inicio luego de unas palabras del general hacia el peliblanco. Soberbia, ironía características de aquella voz grave que se expresó y venía a toda marchaba como un gran jabalí en celo. Su enorme musculatura contrastaba con la nieve y el entorno. Una gran masa sin cerebro podría decirse al ver como de forma impulsiva se dirigía con un ataque frontal hasta su enemigo. Flexiono un poco ambas piernas y agacho sus hombros, sus brazos se pusieron hacia adelante con ambas palmas abiertas. Respiro de forma profunda cerrando sus ojos y escuchando cada paso que daba aquella bestia.

No te preocupes, de ninguna manera me contendré por ser solo el rey de este castillo.

Habían dos maneras de actuar en cuanto un objeto venia de esa manera y era algo "inteligente" por así decirlo. Podría ayudarse con su velocidad, un ser con mucha musculatura era alguien que solo precisaba estar lo suficiente cerca para dar un golpe. Por lo tanto debía estar alejado, moviéndose constantemente para no quedar a una peligrosa distancia entre ambos. El otro era actuar igual que él, de una manera precipitada sin importarle las consecuencias, para un demonio la segunda opción era más placentera. Por ello, espero el momento adecuado. Observando los pasos y calculando el momento justo para hacerse a un lado, trasladando su parte siniestra paralelo a la derecha. Podría sentir como el enorme cuerpo rozaba la parte contraria al movido, a la altura de sus costillas y pecho. Pero aquello era la señal de que debería colgarse a espalda del hombre.

Su torso desnudo entraría en contacto con la espalda del enemigo, sus manos rápidamente se trasladarían hacia el cuello de la bestia. Siendo el diestro, que estaría en aquella zona mientras la siniestra actuaría como una traba para resguardarse. Sus piernas se entrelazarían apretando el estómago del enemigo. Era sencillo pues las extremidades inferiores se encargarían de molestar y hacer que intente respirar, mientras las superiores, actuarían como una boa constrictora. Apretando más fuertes a medida que el pelinegro intentaba respirar.-

avatar
Aaron O'Neil
Guerrero
Guerrero

Elemento : Luz
Raza : Caelum
Mensajes : 43

Empleo : ¿Quieres darme alguno?

Volver arriba Ir abajo

Re: Quien goza de la tortura ha llegado ~

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.